El narciso y el narcisismo
Capítulo 9

NARCISO: Por mucho que te empeñes, Iris, e insistas en repetirlo, la realidad indiscutible es que Core arrancaba justamente una de mis flores cuando fue raptada por el dios Invisible: Hades de oscuro cabello, soberano de los que han perecido (5).

IRIS: ¡Bueno! ¡Así llevamos milenios! Para ti la bosta gorda, Narciso.


OLIVO: Haya paz, por favor.

CORNEJO: ¿Por qué no quedamos en que Core arrancaba al tiempo un Iris y un Narciso y “aquí paz y después gloria”? (Es un dicho que le oí hace tiempo a un humano y me gustó aunque … no acabo de entender …).

NARCISO: Es normal que a ti te dé lo mismo, Cornejo de extraordinaria madera blanco rosada muy dura y resistente. Pero para mí este viejo asunto supone la mayor fuente de estrés a la que estoy sometido desde hace ya demasiados milenios.

IRIS: He dicho que para ti la bosta gorda. ¡Comienza ya tu relato, Narciso de venenosas flores amarillas!
NARCISO: A ello me pongo, Iris o Lirio que plantaban en Grecia sobre las tumbas.

IRIS: ¡Como si tú no hubieras estado dedicado también al dios Hades!

NARCISO: Ni me avergüenza ni lo oculto. Lo estuve, sí; lo mismo que el helecho Adiantum, conocido también como Culantrillo de Pozo, aquí presente.

ADIANTUM: Si no te importa, hermoso Narciso, preferiría que al referirte a mí utilizases el otro apelativo con el que los Humanos me nombran también y que me parece mucho más elegante: «Cabellos de Venus».

Se debe a que, según mi leyenda, tengo una propiedad similar a la que se atribuía a los cabellos mojados de Afrodita al salir del mar.


ORQUÍDEA SATIRIÓN: Yo también estaba consagrada al dios de ultratumba Hades de corazón insondable. Y lo considero un honor.
NARCISO: Bien, con tu permiso (o sin él), Iris, comienzo mi disertación.
Yo tengo dos historias que ofreceros acerca de mi aparición en el mundo. Así podéis elegir la que más os guste. La primera explica mi nacimiento por la acción y la voluntad del dios de los muertos, el dios que a muchos acoge (5).

El poeta lo relata en el “Himno homérico a Deméter» escrito antes del 600 a. de C. Cuando Hades se disponía a raptar a su sobrina Core de suave tez (5), hizo brotar como señuelo para ella una “flor de prodigioso brillo, asombro entonces de ver para todos, tanto dioses inmortales como hombres mortales. Y es que de su raíz habían crecido cien brotes, y al fragante aroma todo el ancho cielo en lo alto y la tierra toda sonreía, así como el acre oleaje del mar. De modo que ella, atónita, tendió ambas manos para tomar el hermoso juguete”.

Entonces es cuando se abre la tierra y surge el carro de Hades, que se apodera de la joven diosa. Ninguno de los inmortales ni de los hombres mortales la oyen gritar.


OLIVO: No la oyen “ni siquiera los olivos de hermosos frutos” (5), dice el Himno.
NARCISO: La segunda historia es más conocida, y tiene que ver con mi personaje mítico más querido: Narciso.

Fue hijo del dios-río Cefiso y de una ninfa llamada Liríope.


PAPIRO: Liríope significa «Cara del narciso» de las palabras Griegas leirion «narciso» y ops «cara».
NARCISO: gracias, Papiro, siempre puntual en tus intervenciones. semánticas. Sigo: La belleza de Narciso era de tal calibre que fueron muchas las ninfas que penaron por el desprecio que el joven les prodigaba. Hubo una que se dejó morir de tristeza. Se llamaba Eco; dejó de comer y adelgazó tanto que finalmente sólo fue posible percibir de ella su voz quejumbrosa.

Hasta que la diosa Némesis pensó que ya era hora de tomar cartas en el asunto.

La más que justa (3) Némesis es una divinidad que persigue toda desmesura o exceso entre los mortales (exceso de orgullo, de felicidad, de ambición…); y Narciso era un mortal.

FRESNO: Los griegos identificaron con Némesis a una antigua diosa-fresno cretense que se llamó Adrastea.

Al perseguir los excesos, Némesis-Adrastea protege el orden cósmico. Un concepto básico del espíritu griego es que cualquier condición excesivamente sobresaliente pone en peligro el orden del universo y se arriesga a las represalias de los dioses. Némesis es la reacción contra aquello que viola el derecho, la moralidad y la decencia. Némesis también tiene como cometido la venganza de los dioses sobre los malvados. El Destino está en sus manos.
Es hija de la Noche, la Nix griega.


ALMEZ: Fidias, el escultor del siglo V antes de Cristo, amigo de Pericles, hizo una estatua de Némesis con una rama de fresno en las manos.

Nemesis de Fidias, reconstrucción

LAUREL: Pues los romanos la representaron coronada con mis ramas.

ALIGUSTRE*: Papiro acuático de tallo liso y hueco, ¿Némesis tiene algún significado?
PAPIRO: Significa “ley”.

AVELLANO: Hace poco oí a dos senderistas montañeros hablar de un escritor recientemente fallecido.

Al parecer, este crítico literario dice que Némesis es la incapacidad de muchas personas para perdonarse; su sentido de culpa inconsciente; su autoflagelo. La consideran su mala suerte. Para rechazarla, los humanos tienen que confiar en su genio personal; tienen que confiar en sí mismos; porque dentro de cada persona hay un daimon capaz de resistir a Némesis. Némesis es lo contrario a la Sabiduría (8), entendiendo esta última como la facultad de pasar por alto lo que es insuperable. (9)

NARCISO: Todo eso que has dicho, Avellano, debe de ser muy profundo, pero no se nos puede aplicar a los seres del mundo vegetal.
¿Puedo volver ya al joven Narciso?

Aquel aciago día de verano fue especialmente caluroso; el muchacho se inclina sobre un riachuelo para beber. Ve su rostro reflejado en el agua y lo encuentra de tan exquisita hermosura que, fascinado, se enamora de su propia imagen.
A partir de entonces, Narciso pierde todo contacto real con el resto del mundo. Nada le interesa excepto él mismo. Para él no existe sino aquella imagen reflejada que tanto admira. Y finalmente, como comprende que se trata de un amor que no puede consumarse, se deja morir.

Otras versiones relatan un suicidio más activo al no poder poseer aquella visión adorada. Con la muerte de Narciso broté yo a la vida. (*)


MIMOSA*: Una historia ejemplarizante… ¡Narciso, vuelve… te has quedado absorto!
NARCISO: ¿Qué? ¡Oh! Me ocurre siempre que hablo del personaje a quien debo mi nombre.
Estimadas plantas todas. Estimados árboles extranjeros. Estimada Mimosa, árbol perenne de crecimiento rápido, tengo el gusto de dar paso al Helenio, o Inula Helenium, planta que puede alcanzar el metro y medio de altura.

El Helenio es la flor de Helena de Troya; florece mediada la primavera en adelante y sus lindas flores amarillas alcanzan un considerable diámetro.


Comienza tu relato, flor de Helenio

Próxima lectura