El Iris y la diosa del arco multicolor

Capítulo 8

Iris

IRIS (Lirio): Gracias, Escila de bellos pétalos de color violeta o púrpura.  En España se me conoce popularmente como Lirio, pero yo prefiero mi nombre botánico, gracias al cual perdura en el recuerdo de la humana gente el de una radiante y alada divinidad griega: Iris,

Iris, por  Pierre-Narcise Guérin

que por otro lado es la  personificación del arco de siete colores.

Iris también es una deidad muy arcaica; tanto como Escila. También es nieta de Gea, la Tierra. De hecho, Iris y Escila son primas.

La flor Escila nos presentó a Nereo, Forcis, Ceto, Euribia y Taumante, los cinco dioses marinos antiguos, hijos de Ponto y Gea; o lo que es lo mismo, del Mar y la Tierra (*). Para encontrar pareja, Taumante tuvo que esperar a que Gea engendrase con Urano a los Titanes, y que el primero de estos, Océano, engendrara sus tres mil hijas, conocidas como las Oceánides, a las que se refirió la honorable Encina.

Una de ellas se llamó Electra. Con Taumante, Electra fue la madre de Iris de alas polícromas.

Oceánide Electra
Narcissus

NARCISO: Precisamente Electra (*) fue una de las Oceánides que acompañaban a Core en aquella maldita hora en que el poderoso dios Hades la raptó, privando a la superficie terrestre de su presencia,

Rapto de Proserpina (Perséfone), por Luca Giordano, 1715

para abatimiento y desesperanza de su madre, la Olímpica Deméter.

Demeter llora por la desaparicion de su hija Perséfone, obra de Evelyn de Morgan (1906)

IRIS (Lirio): Electra y Taumante tuvieron otras tres hijas: las Harpías. En nada se parecían a su hermana Iris.

Las Harpías tenían garras y cuerpo de ave, aunque su cabeza era de mujer y sus cabellos hermosos. “Con sus rápidas alas compiten con las ráfagas de viento”. (2)

Persecucion de las Harpias, boceto de Rubens en el Museo del Prado

En cuanto a su comportamiento, este dejaba mucho que desear. Podían ocuparse en raptar niños o en raptar almas de difuntos. En varias ocasiones se empeñaron en ensuciar con sus excrementos los alimentos de determinados personajes.

Los nombres de las Harpías fueron: Celeno, Aelo y Ocípete. (*)

PAPIRO: Que se pueden traducir por: Oscura, Borrasca y Vuelaveloz. Y Harpías significa “Raptoras”.

IRIS (Lirio): Cuando llegaron los dioses Olímpicos y se hicieron con el dominio del universo mitológico, el cometido de Iris fue servir de comunicación entre el Olimpo y la tierra.

Cuando bajaba, iba  trazando, desde el firmamento al suelo, un precioso arco irisado con los colores de sus alas. Es cierto que cuando apareció Hermes, su padre Zeus confiaba más en él como mensajero. Pero Iris quedó como embajadora de Hera a la que servía con veneración.

OLMO: Afrodita, igual que Apolo y Ártemis, estaba claramente a favor del bando troyano. La pareja formada por Paris y Helena la de los cabellos bellísimos eran sus protegidos. Y, por supuesto, Eneas, el hijo humano que Afrodita había concebido con el guapo pastor troyano Anquises.

Venus presentando la armadura a Eneas, Pompeo Batoni
Afrodita (Venus) cura a su hijo Eneas, por Merry-Joseph Blondel (1781-1853)

IRIS (Lirio): En la batalla, uno de los guerreros griegos –llamado Diomedes-  había herido al troyano Eneas en la cadera con una gran piedra. Afrodita, que lo vio, “extendió en torno al hijo querido sus brazos nevados y después lo cubrió con un pliegue del manto fulgente” (4) y apartó al hijo del combate, temiendo que los troyanos aprovechasen la ocasión de verle herido para darle muerte. 

Afrodita rescata a Eneas

Diomedes, entonces, persigue a la diosa. Salta, y con la afilada lanza la hace un corte en una mano. De la herida brota “icor”, porque por las venas de los inmortales no corre sangre, sino la sustancia así denominada. Afrodita da un grito y el dolor de la herida la hace soltar a su hijo.

Pero Apolo no estaba lejos y vino en su auxilio. Tomó de inmediato a Eneas en sus brazos y se lo llevó del campo de batalla.

A Afrodita “la sacó de la lucha Iris, la de los pies como el viento”.

Afrodita monta en un carro. “Iris se puso a su lado, las riendas tomó y con el látigo fustigó a los corceles los cuales, alegres, volaron.” …“Pronto al muy alto Olimpo, mansión de los dioses, llegaron”. Allí, la veloz Iris “paró a los corceles, los desunció del carro” y les echó de comer un pienso divino.  (4)

Cuando la guerra de Troya termina, Eneas coge a su hijito y a su anciano padre Anquises y viaja con ellos hacia la península itálica.

El encuentro de Dido y Eneas, Nathaniel Dance Holland

En Cartago se enamora de la reina Dido. Pero los dioses no quieren que Eneas se demore en la ciudad y le ordenan abandonar a la reina, su amante.

Dido se deprime hasta tal punto que solo piensa en el suicidio como solución a su dolor.

Muerte de Dido, Joshya Reynolds, 1781 

Finalmente, lo lleva a cabo clavándose en el pecho una espada.

Pero no muere de forma rápida. La divina Hera –a quien los romanos llamaron Juno – compadecida por el dolor que Dido estaba sufriendo, “manda desde el  Olimpo a Iris para que desprenda de los miembros aquella alma, afanada por romper su prisión” (7).

Iris salva a Dido, Sébastien Bourdon

Iris debe descender y cortar un bucle del cabello que cae sobre la frente de la desdichada mujer.

La diosa, pues, “desplegando en los cielos sus alas húmedas de rocío, que tiñe el opuesto sol de mil varios colores, se para sobre la cabeza de la reina”. “Cumpliendo con el mandato que he recibido, te desligo de este cuerpo”. “Dice así y corta el cabello con la mano derecha; se disipa al punto el calor y la vida se desvanece en los aires”. (7)

ROSAL: Se trata del poeta Virgilio. La Eneida, ¿no es así?

IRIS (Lirio): Aciertas, Rosal silvestre, arbusto espinoso nativo de Europa, Asia occidental y noroeste de África. Antes de despedirme, diré que cuando el dios Hades raptó a Core, la joven deidad estaba cogiendo de entre la suave y fresca hierba una de mis flores.

Aunque este papel me lo pelea el Narciso que va a hablar a continuación.

Narcissus

Siguiente capítulo:

«El narciso y el narcisismo»

Capitulo 9

(*)